Un lugar para el cuerpo
almarse nombra una práctica: volver al cuerpo cuando todo empuja a la cabeza.
Un gesto. Un ritmo. Un vínculo que no necesita justificarse.
El mar no empieza en su definición: empieza en la piel.
Playlist para bajar el ruido
Si almarse nombra,
El tacto de las nubes acompaña.